Una semana de videos. Una sola sesión.
Cuéntanos de tu negocio y recibe videos listos para ajustar y publicar. Sin equipo y sin curva de aprendizaje.
Pasan semanas entre publicación y publicación.
No es por falta de ideas, ni de cariño por tu negocio.
Es que cada video exige horas, equipo y una curva que no tienes tiempo de subir.
Y ese peaje lo vuelves a pagar la semana que viene.
El plan
Y luego está el lunes que no duele.
Diez minutos, una vez. Nos cuentas tu marca: tu estilo, tus colores, lo que vendes. Queda guardado y no lo vuelves a explicar.
Lo que sale del otro lado no es una plantilla con tu logo encima. Son tus videos, con tu voz, ajustados una vez y aplicados cada semana.
Una sesión entra. Sale una semana.
Una sesión
Siete videos. Cada uno moldeado a tu marca, listos para ajustar y publicar.
Ajustados una vez. Aplicados cada semana.
Tus colores, tu tipografía y tu manera de hablar se afinan al principio. Después se aplican solos.
Tu feed, como debería verse.
Diez minutos el lunes y queda resuelto. Abrir Instagram vuelve a sentirse bien.
Recibe tu primera semana